I Puritani
Coral



Jordi Casas
Muy posiblemente, Jordi Casas es, hoy en día, la mayor autoridad en música coral que tenemos en Cataluña. Ha dirigido el Orfeó Català durante una década y ha creado dos de las principales formaciones corales del país: la Coral Càrmina y el Cor de Cambra del Palau de la Música. 

Asimismo, ha sido director de algunos de los coros de mayor relieve a nivel estatal, como el coro de RTVE, el coro de la Comunidad de Madrid y el coro del Teatro Real.

Actualmente, su trabajo se centra en proyectos de colaboración con orquestas como la Sinfónica de Castilla y León, así como la dirección del Cor de Cambra Femení Scherzo, que el domingo 7 de febrero actúa en el Palau de la Música. En Barcelona Clásica hemos tenido el honor de entrevistar a Jordi Casas para hablar de su trayectoria, de su próximo concierto en el Palau y de su opinión sobre el estado actual de la música coral en Cataluña.

No es fácil resumir un trabajo de décadas en solo unas líneas. En el caso de Jordi Casas, su historia podría contarse, de forma abreviada, así: creó la Coral Càrmina en los años 70 y la dirigió hasta mitad de los años 80, mientras compaginaba la música con un trabajo en “la Caixa”. Su buen hacer al frente de la Coral Càrmina le llevó a la dirección del Coro de RTVE y, después, a la del Orfeó Català.
 
Tanto la Coral Càrmina como el Orfeó Català están integrados por personas con un buen nivel musical, pero que no se dedican a cantar de forma profesional. Jordi Casas, experto en trabajar con corales amateurs, identifica los límites que impone esta situación: “Para alcanzar un nivel profesional, hace falta dedicación profesional que asegure una asistencia fija a los ensayos”. Y añade: “Un ejemplo serían los médicos, gente con un nivel excelente, pero que, cuando no era el MIR, eran las guardias…”


Esta experiencia le da la idea de crear, mediante un sistema de becas, el primer coro profesional de Catalunya: así nace, en 1990, el Cor de Cambra del Palau de la Música. Jordi Casas simultanea la dirección de este nuevo grupo y la del Orfeó Català hasta el año 1998, cuando pasa a centrarse exclusivamente en el Cor de Cambra y cede la dirección del Orfeó a Josep Vila i Casañas.

A Jordi Casas le llegan propuestas de colaboración con otros coros, algunos de fuera de Catalunya. Entre 2000 y 2011 trabaja con el Coro de la Comunidad de Madrid y, entre 2004 y 2008, con el Coro del Teatro Real de Madrid. Durante las temporadas 2011/12 y 2012/13, se hace cargo, de nuevo, del Coro de RTVE. Compagina todo este trabajo con la dirección del Cor de Cambra hasta 2011, cuando deja de estar al frente de la formación que había fundado por decisión del nuevo equipo de gestión del Palau de la Música. 

Jordi Casas y el Cor de Cambra Femení Scherzo
Las estadísticas de una trayectoria así producen vértigo. Solo óperas, Jordi Casas ha preparado unas 70. La ópera que más veces ha contribuido a llevar a escena (más de 30 representaciones distintas) ha sido La flauta mágica. Ha preparado El Mesías de Händel para 32 producciones diferentes. Ha trabajado con los principales directores de Europa, de Claudio Abbado a Lorin Maazel; con cantantes como Plácido Domingo, Teresa Berganza o Carlos Álvarez; y con directores de escena como Danielle Abbado, Calisto Bieito, Robert Carsen  o Giancarlo del Monaco. También ha colaborado con La Fura dels Baus.


En la actualidad, Jordi Casas recibe invitaciones de proyectos de toda España para hacerse cargo tanto de la parte coral como de toda la dirección. Pero, como colaboraciones habituales, destacan dos: la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, en Valladolid, donde es “artista en residencia” y dirige y prepara varios conciertos al año (el último, el pasado mes de enero, con La Creación de Haydn, con Leopold Hager como director), y el Cor de Cambra Femení Scherzo de Vila-Seca, que actúa el domingo 7 de febrero en el Palau de la Música.
Sobre el Cor de Cambra Femení Scherzo

“El Cor se crea a partir de un coro infantil, la Coral Sant Esteve. Cuando sus componentes se hicieron mayores, decidieron constituirse como grupo coral femenino”, nos explica Jordi.  La formación es habitual en la programación de los grandes espacios de música de Barcelona, como el reciente concierto Vivaldi a la Pietà, junto a la Orquestra Barroca Catalana, en L’Auditori.

El repertorio del próximo concierto es exclusivo de música romántica, con piezas de Schumann, Mahler y Brahms. Abre y cierra el programa una pieza de Silcher, Lore-ley, inspirada en una leyenda alemana sobre una roca encantada en la orilla del Rhin.

Preguntamos a Jordi por qué la música coral parece interesar más a las mujeres que a los hombres: “Históricamente no ha sido así”, nos cuenta. Y añade: “Los que cantaban en las iglesias eran las voces masculinas; las mujeres no podían. Luego, el canto se ha ido feminizando. Quizás influye una cuestión de educación: en el colegio, parece que los niños tienen que hacer de deporte y las niñas, música”.

Cómo ganar más público para la música coral
 
¿Y es posible hacer algo para cambiar esto y aumentar el nivel musical? Jordi Casas cree que sí: “La solución se ha de buscar en la música: en Bach, Mozart, Stravinsky…. Hay que mejorar la educación musical en la escuela”.

Preguntamos si no ve vías de renovación que puedan aumentar el gancho comercial de la música coral: “No creo que haya que recurrir a tradiciones que no tienen nada que ver con la nuestra, como pasa con el góspel; el canto coral está ligado a tu idioma y se ha de entender lo que cantas”, afirma.

De todas maneras, Jordi sí ve un posible camino para llegar a un público más amplio a través de obras de nueva creación en la línea de lo que compone Albert Guinovart, de quien se declara un gran admirador: “Esa mezcla de poesía y melodía cercana al teatro musical es muy buena y engancha a la gente”, asegura.

Consejos para aficionados

Pese a su gran defensa de la profesionalización de los músicos para conseguir altos niveles de calidad, Jordi Casas confiesa que “disfruta lo mismo preparando conciertos de aficionados que de profesionales”. Por ejemplo, durante los últimos dos años, ha sido el director preparador de  los casi 500 voluntarios que cantan El Mesías Participativo de la Obra Social “la Caixa”.

¿Qué ha de hacer un aficionado si quiere mejorar como cantante? ¿Es posible llegar más lejos sin hacerse profesional? Jordi cree que sí: “Ha de elegir un coro que le permita progresar y trabajar las cosas que más falta le hacen. Y es recomendable que aprenda a leer música y algo de canto. No es necesario que estudie la carrera, ni mucho menos: basta con técnicas básicas como la respiración o la emisión de la voz y, sobre todo, estudiar lectura musical”.


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