Instrumental i música de cambra



Barcelona cuenta con un nuevo ciclo de conciertos de cámara. La iniciativa está impulsada por Solé Luthier, un establecimiento ubicado en un antiguo palacio de la calle Santa Anna y dedicado, desde   hace más de 20 años, a la venta de instrumentos de cuerdas y arcos.

El ambiente del edificio histórico y la exposición de instrumentos de época hacen que el espacio resulte perfecto para los conciertos de pequeño formato. A todo ello hay que sumar una programación que suma jóvenes talentos, músicos de prestigio y experimentos innovadores de música y gastronomía.

El objetivo, según nos cuenta Antoni Solé (creador, junto a sus hermanas, de Solé Luthier), es recuperar la experiencia de la intensidad en la audición de música clásica, algo que, en su opinión, se está perdiendo debido a las grandes dimensiones de las salas de conciertos. “A mi entender, esto es lo que hace que la gente se aparte de la música clásica: le falta intensidad”, comenta.

El ciclo es, en realidad, la suma de tres distintos. Por un lado, Solé Luthier ha creado el ciclo “Música i taula”, en el que propone que, tras el concierto, los asistentes disfruten de una experiencia gastronómica a cargo de chefs relevantes. La primera sesión se celebrará el próximo 14 de julio y  los invitados son Jordi Guillem, cocinero del restaurante Lo Mam de Segur de Calafell; el repostero Oriol Rossell, de L'Obrador, en El Vendrell, y el enólogo Gerard Jané, de las bodegas Jané Ventura. El precio (20€) incluye la degustación. El concierto correrá a cargo de Rafael Dengra (violín) y Fefor Veselov (piano).

La segunda parte de este “ciclo de ciclos” se denomina “Debut”, ya que será el espacio en el que se programará a estudiantes de música. Además de poder ofrecer un concierto, estos jóvenes contarán con una oportunidad añadida: disponer, para la ocasión, de instrumentos especiales a los que Solé Luthier tiene acceso.

El ciclo se completará con la programación de músicos ya reconocidos, a un precio muy asequible (12€). El ciclo se ha estrenado con los recitales del violinista Pablo Suárez, director del Ensemble Praeteritum y profesor del Conservatorio Superior de Música de Aragón, y del trío Ballade de cuerda. Los instrumentos serán casi tan protagonistas como los intérpretes: de hecho, Pablo Suárez tocó con un Stradivarius fabricado en 1728 que en el pasado perteneció al famoso violinista y director de orquesta Alberto Lysy.

Las próximas citas en la agenda de Solé Luthier son el jueves 9 de julio, con el Duo Rapsòdia (violín y violoncelo), y el 16 de julio, con el Dúo Mediterrani (flauta y guitarra). Se recomienda reservar
plaza a través de la web http://www.sole-luthier.com: el espacio, fiel a ese espíritu de pequeño formato que permite vivir los conciertos de cámara en toda su intensidad, tiene capacidad para unas
25 personas y, hasta ahora, se ha llenado todos los días.
 


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