Don Quixot
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La producción del mes en el Gran Teatre del Liceu es Simon Boccanegra, ópera en un prólogo y tres actos de Giuseppe Verdi con libreto de Francesco Maria Piave, a partir de una tragedia escrita por el dramaturgo español Antonio García Gutierrez.

Escena de Simon Boccanegra. Foto: A. Bofill
La ópera reúne varios elementos que hacen de ella una obra compleja. Para empezar, existen dos versiones. La primera se estrenó en el Teatro La Fenice de Venecia en 1857, pero el éxito llegó con la segunda versión, que se vio por primera vez en el Teatro alla Scala de Milán, casi 30 años más tarde, el 24 de marzo de 1881. La verdad es que el argumento tramado por Piave es retorcido, complicado y triste: en la Génova del siglo XIV, el corsario Simón Boccanegra pierde a su amante y a su hija Amelia, recién nacida. 25 años después, convertido en Dux de Génova, recupera a Amelia, pero las complicaciones políticas amenazan con destruir su nueva felicidad. Además, uno de sus rivales es precisamente el amante de Amelia.

El Liceu presenta la obra con ocho funciones, dos repartos y tres barítonos protagonistas. Para no perdernos –todavía más-, Xavier Llisà nos presenta esta breve guía de quién es quién y qué papel tiene en la nueva producción del Gran Teatre:


  • Massimo Zanetti, el director musical, debutó en el Gran Teatre del Liceu con I due Foscari en la temporada 2014/15 (también con la intervención de Plàcido Domingo). Según su explicación en la rueda de prensa de presentación de la ópera, lo más destacable de Simon Boccanegra es su “fantástico prólogo”, así como la parte humana de los personajes y el retrato de la soledad del poder.

  • Susana Gómez es la responsable de la reposición de la dirección de escena. La dirección en sí misma corresponde a José Luis Gómez. El montaje muestra un escenario sintético, económico y más propio del siglo XXI que de la Edad Media. El vestuario tampoco es de época. Se incorpora una caja de cristal para plasmar la idea de que el poder intenta ser transparente para el pueblo y de que los protagonistas no son libres para hacer lo que quieran. Además, con esta puesta en escena neutra, se quiere potenciar una interpretación libre por parte del espectador, ya que la obra está abierta a posibles comparaciones con la situación política actual en Europa (fuerzas tradicionales frente a partidos de nuevo cuño, más populistas).


  • Barbara Frittoli y Davinia Rodríguez son las sopranos que encarnan a la protagonista femenina, Amelia Grimaldi. Como explicó Frittoli en la rueda de prensa de presentación, el papel de Amelia es complicado: no se trata de una mujer “en el sentido clásico de ama de casa que busca casarse y punto”, según sus palabras, sino de una “mujer política, hija de Simon Boccanegra, pero enamorada de Gabrieli Adorno, quien es enemigo del Dux, lo que la convierte, por tanto, en enemiga política de su padre." Otro punto de dificultad es que entre el prólogo y el final pasan mas de 25 años, por lo que la soprano debe saber interpretar la transformación de una mujer joven en una mujer madura.

  • Giovanni Meoni es uno de los tres barítonos que interpretan el papel estrella de la obra: el de Simon Boccanegra. Meoni es también es el más joven de todos ellos, ya que los otros son dos auténticos mitos vivientes de la ópera de los últimos 50 años: Leo Nucci y Plàcido Domingo. A este último quizá ya podríamos ir definiendolo como “baritenor”, porque ha realizado una trayectoria profesional de barítono-tenor-barítono. Tanto Nucci como Domingo han colaborado en otras ocasiones con el director y el mismo Massimo Zanetti asegura que ambos consiguen “hacer muy fácil” y trabajo, no solo en el aspecto artístico, sino también en el plano personal y humano.

Esperemos a las sucesivas funciones de Simon Boccanegra para comprobar la actuación de los tres barítonos protagonistas principales y, especialmente, para poder desmentir las noticias que nos llegan desde América sobre la baja forma de Plàcido Domingo.




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