Conciertos

Xavi Lloses y sus "Bienaventurados"

Viernes 1 Febrero 2019

El jueves 30 de enero el Arts Santa Mónica recibió la primera jornada del Festival Eufònic Urbà en el que artistas de distintas ramas presentaron sus piezas sonoras en distintos formatos: conciertos, performances e instalaciones. Ayer fue el turno del compositor y pianista Xavi Lloses, que vino acompañado del Cuarteto Brossa. 
 
 

El claustro del Arts Santa Mónica se llenó para recibir un artista que repite al Eufònic Urbà el pianista y compositor catalán Xavi Lloses acompañado del Cuarteto Brossa, con quien ha colaborado por su última producción llamada "Los bienaventurados" (Hidden Track, 2018).

Para aquellos que no lo hayan escuchado o visto nunca, Xavi Lloses es lo que podría definirse como un camaleón musical, un personaje capaz de entender y absorber cualquier género musical, procesarlo y a partir de éste crear algo nuevo .

La presentación en Barcelona de su último disco comenzó, como no podía ser de otra manera, de una manera muy mística; los 5 intérpretes de la velada entraron en el claustro llevando unas campanas de viento de medio metro que llenaron el espacio de un sonido a medio camino entre la espiritualidad religiosa y el sinfonismo alemán de finales de siglo.

Una vez el Quartet Brossa, formado por Aleix Puig (violín), Pere Bartolomé (violín), Imma Lluch (viola) y Marçal Ayats (violonchelo) se colocó sobre el escenario, Xavi Lloses se sentó delante del teclado , se apagaron las luces y los visuales del artista Alex Pallí hicieron acto de presencia en el fondo de la escena.

El concierto comenzó y la atmósfera quedó impregnada por las armonías que Lloses parece tejer sin ningún esfuerzo, una sonoridad que nace en el cruce de muchos caminos musicales, desde el barroco más incipiente hasta la electrónica más actual, pasando por el romanticismo, el jazz de principios de siglo pasado y las vanguardias del siglo XX.

Las proyecciones de Àlex Pallí, que al igual que la música referenciaron todo lo que pasa corriendo por la mente de cualquier persona, dibujaron formas, colores, ideas, incluso sonidos, y se fueron combinando con la música que interpretó el quinteto de una manera exquisita, pasando por paisajes sonoros de lo más diversos y dibujando armonías fantásticas que de alguna manera acabaron transformándose en beats electrónicos al más puro estilo berlinés.

El viaje musical que dirigió Lloses contó con elementos fantásticos, mágicos, tenebrosos, experimentales, enigmáticos y de todos colores, y como siempre, acabó volviendo al rosa fluorescente.


Fotos: Mar Medinyà

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