Conciertos

El Cage de Lluïsa Espigolé

Martes 26 Febrero 2019

"Cage es un dinosaurio en el contexto de lo que yo hago, pero es imprescindible para entender el piano moderno", comenta Lluïsa Espigolé, uno de los referentes del piano contemporáneo en Cataluña. Estamos acostumbrados a oírla con Crossinglines, en otras formaciones de cámara y también como solista en el ámbito de la nueva creación, por la inspiración que le infundió Helmut Lachenmann. El impacto fue tan grande que fue a estudiar con su mujer, el excelente pianista Yukiko Sugawara, en Alemania, donde tuvo la oportunidad de tocar con ensembles de Berlín y Frankfurt.

Lo que más motiva artísticamente Espigolé es descubrir nuevos talentos, hacer estrenos y encargos y colaborar con los compositores de hoy: "Es un coworking muy interesante, y si nadie hiciera encargos no podríamos salir adelante culturalmente". Espigolé es una entusiasta de la música de cámara "para obras del oído de forma más intensa a los sonidos experimentales, estudias el balance, es un trabajo muy activo y dinámico y los músicos nos motivamos mutuamente", aunque reconoce que tocar sola es muy ventajoso logísticamente y el repertorio de piano contemporáneo solo es guapísimo.

El piano preparado es un término que nace con Cage, fruto de un accidente: trabajando en la música para un espectáculo de danza en el que quería introducir polirítmias pidió un set de percusión, influenciado por Heinrich Auel. Como no había presupuesto, se inventó una orquesta de gamelanes y bongos con utensilios de cocina. "Desde esta obra hasta las sonatas hay una evolución espectacular, Cage cada vez especifica más la parte técnica". Espigolé explica que The well-Prepared piano, de Richard Bunger, ayuda mucho a la aproximación del tratamiento del piano en Cage. Logísticamente hablando, el piano preparado es muy poco práctico. En el recital que ofrecerá Luisa Espigolé con la integral de las Sonatas and Interludes for Prepared Piano el 7 de marzo en el Pabellón Mies van del Rohe, estará tres horas para prepararlo y utilizará clavos, tornillos, tuercas, plástico, caucho, goma y weather stripping "que ofrecen millones de posibilidades".

El oyente se encontrará con "una rareza muy asequible con goce sensorial", incluso para los no acostumbrados a la contemporánea, porque se pueden reconocer melodías, acordes, y el elemento rítmico "hace la obra muy golosa". Es una escritura pianística muy tradicional que, sin embargo, supone la destrucción del piano romántico con las preparaciones, que influirá en Fluxus. El virtuosismo de la obra se encuentra en la rigurosidad en la preparación del piano y en la vertiente performativa de las acciones. Además, esta obra tiene influencias de la cultura india, especialmente en aspectos rítmicos y melódicos, y existe la voluntad de pasar por diferentes estados de ánimo hasta llegar a la tranquilidad.

Foto: Lluïsa Espigolé

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