Cámara

Hércules inaugura Bachcelona

Lunes 22 Julio 2019

El Festival Bachcelona ya es un evento consolidado en el verano barcelonés. En su séptima edición, los conciertos han tenido lugar en varios recintos de la ciudad, la mayoría edificios modernistas: el Palau de la Música, el Hospital de Sant Pau o la Casa Milà. El concierto inaugural, celebrado en el Petit Palau, fue a cargo del Bachcelona Consort y el Coro BZM, con solistas vocales provenientes de la Beca Bach. El programa, original como siempre, cotejaba los dos grandes titanes del barroco, Bach y Händel, a través del hilo del mito de Hércules.

Las dos obras que integraban el programa eran la cantata profana La elección de Hércules, BWV 213, de Bach, y extractos del drama musical Hércules, HWV 60, de Händel. Si el año pasado Bachcelona nos hizo escuchar las cantatas menores de las que Bach había puesto arias y coros para construir las grandes obras como las pasiones y oratorios, este año hemos podido captar como La elección de Hércules fue la cantera para el Oratorio de Navidad. Bach recicló la totalidad de esta cantata profana, las cuatro arias, el dúo y el coro inicial y lo convirtió en material para una obra mayor. Estrenada en 1733, la elección de Hércules cuenta con libreto de Picander, colaborador habitual de Bach, para quien también hizo los libretos de la Cantata del café, la Pasión según San Mateo y el mismo Oratorio de Navidad.

Los intérpretes fueron el Bachcelona Consort, liderado por el concertino Shunske Sato y dirigido por Václav Luks, el Coro BZM y los solistas vocales Angela Hicks, Daniel Folqué, Martí Doñate y Ben Kazez. El nivel de los cuatro fue desigual. Quien más destacó fue el contratenor Daniel Folqué, que exhibió una voz dulce y una línea vocal muy depurada y elegante. El aria del eco, llena de frases largas, la abordó con suavidad y delicadeza, y una capacidad respiratoria envidiable. El otro solista a destacar fue el tenor Martín Doñate, un cantante que apunta maneras, con una proyección óptima y unas agilidades muy precisas.

Ben Kazez, pese abordar arias de abajo, claramente no tiene este timbre de voz, sino más bien el de un barítono poco profundo. Es un cantante correcto, pero que cantó forzado, en una tesitura que no le sentaba. La menos brillante de los cuatro fue la soprano Angela Hicks, con una voz casi blanca, sin proyección y sin armónicos, plana, de acuerdo con su físico adolescente. La falta absoluta de vibración no le permitió infundir carácter a las arias de Iole, en el Hércules Handel.

El Coro BZM nos deleitó un año más con una interpretación más que correcta, de acuerdo con el Bachcelona Consort. La orquesta, con instrumentos originales, respondió con gran solvencia a las directrices precisas de Václav Luks, que separó con claridad los estilos de Bach y de Händel, en dos obras "raras" en la producción de ambos: la producción bachiana de cantatas profanas es poco prominente -en comparación con el número ingente de cantatas religiosas, y el Hércules Handel, escrito en inglés, fecha de 1744, cuando el compositor ya hacía años que había abandonado la ópera -en italiano- y s había centrado en la composición de oratorios -religiosos por definición, y en lengua inglesa. Gracias un año más el Festival Bachcelona para hacernos llegar las obras menos frecuentes del compositor de Eisenach en unas interpretaciones fantásticas.

Foto: Shunske Sato.
 

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