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AprÒpera, una nueva propuesta para acercar la Ópera a Sant Cugat

Lunes 30 Septiembre 2019

El pasado 26 de septiembre se presentó al Conservatorio de Sant Cugat del Vallès la asociación “AprÒperA”. Esta iniciativa de la mano de Marc Sala y un variado grupo de entidades e instituciones diversas pretende acercar la ópera a todos los públicos de una forma diferente. Con propuestas innovadoras y partiendo de experiencias a nivel local su objetivo está claro: demostrar que hay muchos que todavía no saben que les encanta la ópera

¿Os imagináis un concierto donde el público y artistas acaban cantando a coro? ¿Estar en una mesa con los amigos en la que se conversa sobre música con una copa a la mano? ¿Tocar con vuestras propias manos el traje de Lady Macbeth? Para captar la esencia de la nueva asociación AprÒpera solo cabe decir que en su concierto-presentación uno de estos escenarios se cumplió. El resto, en cambio, forman parte del proyecto que fue presentado el pasado jueves al Conservatorio de Sant Cugat y que propone una fructífera oferta de actividades a partir del mes de octubre. Es una iniciativa orquestada por el tenor y divulgador Marc Sala (que es su presidente y director artístico) pero que aglutina un equipo formado por varias instituciones locales como el Ayuntamiento de Sant Cugat, El ateneo Santcugatenc o el Teatro-Auditorio de Sant Cugat y otras organizaciones como els Amics de l'Òpera de Sabadell.

El logotipo de la asociación fue proyectado al fondo del aula Magna del Conservatorio ante un público curioso que se preguntaba el sentido de unos versos en italiano misteriosamente escritos al programa. La presentación confirmó las sospechas del ideario de la asociación, que tiene un nombre tan sugerente como AprÒpera. Durante el acto, Sala explicó que cuando descubrió la Ópera de pequeño no sabía si era “aburrida” o “elitista”, solo que le gustaba, tanto hasta convertirla en su vocación y profesión. Las pretensiones de la asociación no son las de despertar profesionales de esta altura, pero sí las de destruir la densa tela de prejuicios a menudo tan extendidos entre el gran público y convertirse en una eficaz herramienta de divulgación. Se trata, sencillamente, de “contagiar el amor por la ópera”.

Aun así, ¿cómo hacerlo? La respuesta se lee bajo su logotipo y por todas partes en sus publicaciones en las redes: #òperadeproximitat. Esta vertiente ya se hizo notar durante la segunda parte del acto con el pequeño concierto de cámara inaugural. Juntos disfrutamos de las voces de Marta Rodrigo, Júlia Farrés, Laura Brasó, Maria Bañeras, Anna Capmany y el mismo Sala. Todas ellas cantantes locales; el público, el de casa. Lo único que no era de proximidad ha sido la selección de arias conocidas de Mozart, Verdi o Gluck entre otros, que fluyeron de forma maravillosa entre el talento y las orejas atentas. Cuando hablamos con Sala mientras el público disfruta del brindis en el colofón del acto nos señala la importancia del localismo: “Quizás algún acompañante ha escuchado el concierto y ha dicho: ¡quiero más!”.

Un ingrediente tan importante como el aspecto local es sin embargo el tipo de actividades en las que este se manifestará. Estas son un poco diferentes de las que estamos acostumbrados y pretenden “enganchar” el público. Así la ópera “se experimentará”, según el tenor la clave para empezar a comprenderla y amarla. Por un lado se propone el ciclo de conferencias Ópera entre copas que tendrá lugar al Ateneo Santcugatenc a partir del 1 de octubre. Serán charlas donde los asistentes podrán conversar sobre Turandot, Doña Francisquita y Caballería Rusticiana/*Pagliacci con una copa de vino a la mano. A veces, incluso disfrutarán de la interpretación de uno de sus fragmentos con diferentes invitados. Una experiencia que lejos de morir allá mismo conecta con los programas otras instituciones como el Gran Teatro del Liceo o el Auditorio de Sant Cugat: como señala Sala, todo es un paso hacia algo más allá. 

Por otro lado la actividad Ópera en construcción tiene el objetivo de eliminar el abismo físico entre público y cantante y ofrecer la posibilidad de experimentar la ópera… por detrás. Los socios podrán asistir a los ensayos de Els Amics de l'Òpera de Sabadell con las óperas de La Cenerentola, La traviata y Macbeth. Así comprobarán como este es un arte total en el que “la música y el canto rigen otras disciplinas artísticas que se conjugan para crear un gran espectáculo”. Esta es una propuesta que permite abordar el espectáculo operístico desde dentro, que nos permite entrar a la cocina a observar como trabaja el chef. “La ópera es una alta cocina en la que aquello que para los artistas es el pan de cada día para el público es una verdadera experiencia”..

Sala nos explica que en el proyecto también hay una voluntad de crear espacios para los artistas que se quieran profesionalizar en el mundo de la ópera, ofreciendo siempre la máxima calidad posible. “Una cosa es saber música, la otra conocer el instrumento y otra muy distinta es ser un profesional: que quiere decir trabajar y saber qué es montar una ópera”. Aun así, remarca, la prioridad y primera fase de la asociación es la vertiente divulgativa y la consolidación de esta comunidad de público.

Por el momento AprÒpera propone un intenso calendario hasta finales de año. Tendremos que ver como evoluciona este nuevo club de la Ópera. Por ahora, podemos afirmar que una cosa quedó clara con la conclusión del evento: cuando el coro de seis voces se convirtió en uno de sesenta con los versos escritos del Va pensiero se emocionó -y enganchó- todo el mundo.

Fotos: Toni Bofill

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