Lied

Julius Drake: “Hacer música no es un trabajo sino una llamada personal”

Miércoles 2 Octubre 2019

El pianista Julius Drake vive en Londres, donde ha recibido a su compañera de residencias al LIFE Victoria, Mercedes Gancedo, para ensayar La voix humaine, de Poulenc, que podremos escuchar al Recinto Modernista de Santo Pau el próximo 12 de noviembre. Con una larga trayectoria a la última, vive su trabajo como la máxima pasión y se siente muy cómodo enfrentándose a varios artistas, jóvenes y más experimentados, porque el que le interesa es su visión de la música, como es el caso de Martin Hässler, con quien se estrenó al festival de lied el día 25 de septiembre, o como lo hará con Sarah Connolly, compañera habitual, el 27 de noviembre.

 

¿Qué es el que más te motiva de ser residente al LIFE Victoria?

De hecho, estos son mis primeros conciertos al LIFE Victoria. Conocí el Marc y Helena hace aproximadamente un año, mientras estaba en Barcelona haciendo un concierto, y me invitaron a hacer una residencia artística. Les estuve muy agradecido porque uno de los momentos estrella de mi carrera, hace unos 25 años, fue un recital con Victòria de Àngels, una gran fuente de inspiración para mí. Por eso, colaborar con el festival y celebrar su figura ha sido un honor.

¿Cómo es trabajar con diferentes artistas constantemente?

Me siento muy privilegiado porque el repertorio es tan enorme, con canciones de todo el mundo, y los intérpretes y cantantes provienen de lugares tan lejanos y son todos tan talentosos, que es un gozo compartir cartel con ellos.
Aún ahora, 30 años después de haber empezado mi carrera, me encuentro a veces con piezas que no he cantado nunca y que desconozco, el repertorio es tan enorme que trabajar con tantos artistas es un reto personal que me tomo con mucha ilusión. Todos estos artistas son una gran inspiración para mí, y es por este motivo que rara vez estoy cansado o desmotivado. Considero que tengo mucha suerte.

¿Cuáles son los retos, pero, de tener esta diversidad de partners, cambiar de método de trabajo...?

Hay una serie de personas con las que he trabajado a menudo y con las que tenemos una larga y fluida relación profesional, personas con quienes canto muy a menudo. Sin embargo, me gusta mucho trabajar con gente joven con la que no he trabajado nunca antes, es maravilloso como, trabajando un repertorio, los límites de edad desaparecen y cantantes que pueden tener 25 años menos que yo se convierten en compañeros de un gran valor, que aporten sus propios puntos de vista sobre la música y el repertorio.

¿Qué hace falta para estar arriba del escenario?

Los retos de estar sobre un escenario son varios, y a menudo los mismos. Siempre tienes que estar preparado y saber que darás el mejor de ti, que tu interpretación proviene de una preparación exhaustiva, y del amor por la música. Para mí el reto es interpretar la música de la mejor manera posible, y hacerlo de forma que llegue a la gente, una tarea que compuerta largas horas de estudio y preparación.
En el caso del Poulenc, estamos trabajando mucho con Mercedes para interpretar esta gran pieza, que requiere casi una interpretación teatral, a pesar de estar acompañada solo de un piano.

¿Te has planteado la carrera de solista?

Cuando era un niño aprendí a tocar el piano, y me gustaba tanto que mis padres me llevaron en una escuela especial donde estuve de los 12 a los 16 años estudiando música como primera disciplina, para convertirme en solista. Tristemente, pero, nunca me sentí del todo feliz ni relajado, estar en un escenario a solas no era el que me gustaba. Cuando me hice más mayor empecé a hacer cámara, y se me hizo patente que actuar con otros músicos era el que más me gustaba. Cuando tenía 18 años decidí apartarme de la carrera de solista y dedicarme a la cámara.

Por lo tanto, colaboras con diferentes grupos de cámara también.

Sí, tengo una larga experiencia en cámara instrumental, no solo lírica. Todavía colaboro habitualmente con intérpretes instrumentales, de hecho, recientemente he colaborado con la violonchelista Camille Thomas. Es una pequeña parte de mi vida profesional, pero aun así me gusta conservarla, me gusta mucho acompañar instrumentistas.

¿Cuáles son las diferencias más importantes entre tocar con cantantes que cantan ópera y lied?

La ópera es un mundo del todo diferente, y no profundizo mucho. Muchos de los cantantes con los que trabajo combinan ópera y lied, pero como pianista nunca toco ópera en los recitales, siempre intento interpretar música escrita para piano.

¿Qué es lo más importante que has aprendido durante tu periodo formativo?

Buena pregunta. ¿Cuál es la lección que más me ha servido a lo largo de mi carrera?
Cuando amas la música y aprecios el hecho de interpretarla, dedicarte es todo un sueño. Llevarla al público e interpretarla no es un trabajo sino un tipo de llamada personal. Mientras estaba estudiando aprendí que este llamada personal te empuja a dar todo el posible de tú mismo, siempre estás trabajando porque no te lo tomas como un trabajo, sino como una manera de vivir. Es cómo ser pintor o escritor, son maneras de vivir que no comprenden fines de semana o días libres, sino que destinas todo el tiempo posible.

¿Cuál es el lugar más especial dónde has tocado?

¡Uy, qué pregunta! Pues bien es verdad que tiene difícil respuesta… Quizás uno de los lugares más especiales es el maravilloso edificio modernista de Sant Pau. tengo muchos de favoritos, pero creo que no sería capaz de escoger un solo lugar... algunas salas de concierto maravillosas, construidas para tener un sonido fantástico, son lugares del todo especiales, pero también hay espacios fantásticos que tienen una historia increíble y que tienen una esencia especial. Recuerdo una vez que hicimos un concierto con Joyce DiDonato a la gran mezquita de Istambul, y aquello fue realmente una experiencia increíble, en un edificio increíble.

Claro, de hecho los conciertos no tienen tanto a ver con los espacios sino con otras muchas condicionantes, ¿no?

Algunos conciertos son especiales porque tienen una acústica maravillosa, como el Wigmore Hall, que es venerado precisamente por eso. Por ejemplo, yo soy el director artístico de un pequeño festival en Gales y allá tenemos una iglesia transformada en sala de conciertos que tiene una acústica fantástica y muy interesante, hecho que la convierte en un espacio fantástico.

¿Cómo es el público de Barcelona?

La última vez noté que el público de Barcelona tenía mucho de interés en aquello que los propusimos. Pienso también que la organización del festival tiene mucho que ver con el público, puesto que la dedicación imparable e increíble del festival lleva un público muy especial, que nota el esfuerzo que hay detrás. Pienso que los promotores y organizadores de festivales así son los que de verdad se merecen la standing ovation del público, ellos son los que hacen que suene la música.

¿Cómo ves Cataluña como foco lied, con la Schubertíada de Vilabertran, la Fàbria de Lied del Montseny...?

Pienso que se está convirtiendo en uno. El hecho que un grupo de promotores inspirados hayan decidido organizar conciertos y festivales alrededor del lied es fantástico, crean circuitos y círculos musicales de gran valor.

El género de la canción en todo Europa sufrió un punto de inflexión importante con Schubert, erigiéndolo como culto. ¿Cómo se relaciona música culta y popular?

Creo que las canciones populares y las que pueden ser de lied o de un nivel cultural “más elevado” tienen una relación muy íntima, no creo que estén muy distanciadas. Tienen la misma simplicidad y la misma naturaleza. Yo como intérprete intento comunicar el mismo que si interpretara música popular; de hecho, si escuchas las grabaciones de Victòria de Àngels, suena como si escucharas una canción de cuna o música del todo popular, no como una cantante de ópera, y creo que es por eso que es tan estimada por todas partes.

El lied, ¿en formato de concierto o cámara?

Creo que evidentemente puede interpretarse en cualquier sala de conciertos, grande o pequeña, pero que tiene más sentido hacerlo en espacios dedicados a la cámara, una cámara donde se pueda disfrutar la experiencia directa y la intimidad del lied.

¿Cómo funcionáis como equipo con Mercedes Gancedo?

Muy bien, nos hemos conocido ya un poco. Me ha visitado aquí en Londres y hemos empezado los ensayos. Cómo decía, los conciertos requieren una preparación enorme para poder ofrecer el mejor, y pienso que en el caso de nuestro próximo proyecto juntos, saldrá algo fantástico!

¿Qué representa por tú la arquitectura de Barcelona y tocar en un espacio como el Recinto Modernista de Santo Pablo?

Soy un enamorado de Barcelona, en gran parte por la belleza arquitectónica de la ciudad, y cantar al Recinto Modernista de Santo Pablo es algo maravilloso. También pienso que para el público es algo muy especial, que hace que la experiencia sea diferente, un gran placer para todo el mundo, artistas y audiencia.

Fotos: Live Victòria, Elisenda Canals; Blake al piano; Recinto Modernista de Sant Pau

 

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