Foro Barcelona Clásica

La fuerza del canto coral en Cataluña: un arma de doble filo

Sábado 12 Octubre 2019

El primer ‘Fòrum Barcelona Clàssica’ de la segunda temporada tuvo lugar el pasado miércoles 9 de octubre. Sobre la mesa había un vasto tema: la fuerza del movimiento coral en Cataluña. El variado grupo de ponientes se complementó para plantear preguntas y  ofrecer alguna respuesta. La velada, en un espacio privilegiado y con el horizonte fijo en la próxima actuación del Cor de Noies, fue una perfecta conjunción entre contenido, forma y contexto.

Una transformación marcó el inicio de la nueva temporada del 'Fòrum': la de la sala de ensayo del Orfeó Català. El semicírculo rojo de terciopelo se convirtió en un espacio de debate, cambiando voces de cantantes por las de los tertulianos. Diferentes personalidades vinculadas con el mundo coral catalán como Alfons Guiu, Conxita Garcia, Buia Reixach, Albert Torrens i Àlex Robles, con Aina Vega como moderadora, llevaron la voz cantante durante la conversación. De este modo muchas visiones, experiencias y opiniones florecieron en una velada en la que el amateurismo y la profesionalización, la educación musical y la historia íntima entre asociacionismo y canto coral se posicionaron como principales protagonistas.

Uun de los ejes indiscutibles y que primero se abordó fue el del aparente antagonismo amateurismo/profesionalización. Buia Reixach (directora del Cor de Noies de l'Orfeó Català) y Àlex Robles (ex-director de Cataluña Música y director de Let The Peoples Sing) inauguraron el tema dando más detalles sobre un acontecimiento que nos es muy conocido a todos y que acierta de pleno en esta cuestión: la la final del LTPS con el Cor de Noies. Reixac constató que este regalo es también reto, sobre todo por el canto a capella y la labor limae que requiere. A fin de cuentas, aunque el público asistente lo perciba como un concierto nos encontramos, citando a Robles, “ante un certamen de altísima exigencia” que demuestra cuál es el excepcional nivel musical de la agrupación. Esta nos sirvió de ejemplo para poner en tela de juicio la no tan “clara” dicotomía entre estos colectivos corales en Cataluña.
 
¿Qué hace que este coro y otros de su nivel no puedan ser tildados de profesionales? ¿Solo una nómina? Bien, quizás un algo más. El testigo de Garcia ilustró las particularidades que conlleva ser la directora de uno de los dos únicos coros catalanes profesionales: el del Gran Teatre del Liceu. Hay que enfrentar peligros que nacen siempre de la absoluta exigencia estable en el tiempo, que choca naturalmente con la naturaleza del oficio. Un cantante profesional crece; una voz, envejece. Una exigencia que también implica unos tempos muy concretos a la hora de “fusionar, amalgamar y empastar las voces”, sean del coro o de los otros “extras” que tienen que añadirse en un tiempo récord. Es una obligación permanente y de máxima calidad también en los entornos -y producciones- más adversos. 

Pero la calidad, y una de altísima es también aquello que caracteriza a una gran parte de los coros amateur catalanes, y lo prueba el hecho que nutren muchos de los futuros cantantes profesionales. A menudo la experiencia a nivel profesional ya forma parte de estos: Torrens, director de la Revista Musical Catalana y cantor, nos explicó como de complejas son las pruebas para entrar al Orfeó Català y las actividades profesionales que lleva a cabo (como por ejemplo la intervención a los BBC Proms de Londres el pasado agosto). La mesa se paró para destacar este desajuste entre pocos coros profesionales y la gran emergencia de excelentes amateurs. Todo el mundo concordó en qué vivir del canto coral es un verdadero periplo en aguas inciertas. “Falta un panorama profesional alentador para estimular a la gente”, apuntaba Guiu, profesor de canto y música director de coros de las Terres de l'Ebre, porque para arrancar una carrera de canto, además de pasión y ganas, hay que tener un espacio laboral real donde desarrollarse. 

El debate no dejó atrás la presencia del canto coral más allá del ámbito de la capital. Unos territorios dónde por fortuna los directores de los coros son profesionales aunque incluso pocos de ellos se pueden ganar la vida. Torrens sin embargo colocó posar el énfasis en la existencia de las cinco federaciones corales catalanas que agrupan unos 40.000 cantores. Este tejido es el responsable de la promoción de encuentros y también el que sumando esfuerzos consiguió recuperar la Fiesta de la Música Coral. En esta se acontece una tarea muy importante: el encargo y estreno de obras. Guiu explicaba cómo en algunos archivos las partituras se están “literalmente deshaciendo” porque no se han tomado las medidas de archivística y conservación de los necesarias. La cuestión de la recuperación y creación de repertorio sirvió como ejemplo de medida de innovación en el mundo coral.

Otra de las otras asignaturas pendientes pasa por la educación musical de los niños, un tema que tomó mucha fuerza en el 'Fòrum'. Hubo varias opiniones sobre de un sistema educativo que mantiene el nivel bastante alto en las primeras etapas y que a partir de la el instituto “conserva la música de una forma anormal” como apuntaba Robles. Según este, es síntoma de una “decadencia impensable” la incapacidad de identificar repertorio “básico” por parte de alumnos de instituto; otros, en cambio, señalaban la necesidad de actualizar el currículum de los directores y profesores de música (Reixach, por ejemplo, abogaba por una asignatura de “gestión de grupos humanos”). Aun así, durante la conversación y la intervención del público también se hicieron notar algunas medidas como el 'Cantània' y la tarea de las escuelas de música (a menudo, nacidas de un coro) que palian estas carencias. Este es un tema que podría ocupar un 'Fòrum' entero y que como constató Garcia tiene también su lugar en el mundo profesional, puesto que muchos graduados de la carrera de canto no han formado nunca parte de un coro.

El rato compartido también sirvió para reflexionar en términos históricos. La identidad coral catalana, en su particularidad, esconde una tradición popular y asociacionista que también fue repasada. Así, se puso de manifiesto el valor de los “personajes secundarios” con la intervención de Xavier Puig, director del Coro de Cámara del Palau de la Música (el otro único coro profesional de Cataluña). Este señaló desde una de las sillas del público la importancia de figuras de la historia del canto coral catalán como Antoni Nicolau o Francesc Pujol i Pons.

En esta línea, el foro también destacó el papel de nuevos y antiguos personajes que se mantienen a la sombra: formaciones modernas con nuevos estilos (como por ejemplo In crescendo, de origen al coro Veus-Amics de la Unió), escuelas de música municipales y territoriales y pequeños coros, que se forman por todas partes. El canto, definía Reixach, es una “actividad intransferible” que acumula valores, generaciones y personas muy diferentes. La idiosincrasia del caso catalán es que nace, crece y se desarrolla al margen de un apoyo institucional que todo el mundo concordó en tildar de imprescindible para seguir adelante con proyectos como la verdadera profesionalización. Así pues, en esta primera cita, oyentes y ponentes pudieron deconstruir el canto coral en Cataluña y destaparon todas sus debilidades y fortalezas. Este ha sido solo el inicio de una temporada que amplía colaboradores y espacios. El próximo Foro será al Club Wagner el 20 de noviembre y participarán Bernat Puigtobella (editor de la revista Núvol) y Pepe Zapata (director del TRESC, entidad colaboradora de este año). Volveremos con fuerza para formular una de las grandes preguntas: “La cultura… ¿gratis?” y esperamos encontraros para compartir respuestas juntos.

Fotos: Antoni Bofill, Cor del Gran Teatre del Liceu; Fòrum Barcelonaclàssica
 

Últimas noticias