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El Cant de la Senyera, nuevo himno nacional de Cataluña

Sábado 28 Diciembre 2019

La comisión de cultura del Parlamento de Cataluña ha dictado una proposición de ley según la cual el nuevo himno de Cataluña sea 'El Cant de la senyera', con música de Lluís Millet y letra de Joan Maragall. El 'Cant de los Segadors' seguirá como himno reivindicativo no oficial.

Lo que hasta ahora ha sido exclusivamente el himno del Orfeó Català será, en breve, el himno oficial de todos los catalanes. Los impulsores de este cambio argumentan que "Cataluña ha entrado en otro estadio. Las sentencias del 1O del Tribunal Constitucional inician una nueva etapa en el país, que pasa de la resistencia al orgullo, porque sólo haciendo pasos adelante podremos alcanzar la libertad".
 
En estas horas graves, con presos políticos, represalias y ataques a los derechos humanos, El Cant de la Senyera representa un grito de hermandad, de fidelidad a una bandera que nos representa a todos y también de optimismo por el triunfo "que parece que nunca acabe de llegar". Algunos de los lemas de la última década resultan ser versos del Cant, como señal de fuerza y ​​perseverancia: "Luz en los ojos y fuerza en el brazo".
 
El Cant de la Senyera es una composición para coro mixto con música del maestro Lluís Millet, sobre un poema de Joan Maragall, compuesto expresamente como himno del Orfeó Català. Se estrenó en Montserrat en 1896 en la ceremonia de la bendición de la bandera de Cataluña. Fue prohibido por el régimen franquista de 1939 a 1960. También actuó de facto como himno, en competencia con Els Segadors, cuando este último aún no había sido oficializado. Hoy en día, muchas veces se interpretan conjuntamente. Su interpretación por una parte del público del Palau de la Música Catalana cuando había sido prohibido fue el elemento central de los Fets de Palau en 1960.
 
En efecto, El cant de la senyera ha convertido en un símbolo en contra de la represión del catalanismo a raíz de los hechos del Palau de la Música, que se produjeron el 19 de mayo de 1960 durante el homenaje del centenario del nacimiento del poeta catalán Joan Maragall, con presencia de ministros de Franco. El homenaje tuvo sobre todo un eco cívico, debido a los disturbios producidos a raíz de la prohibición gubernativa de interpretar El cant de la senyera, inicialmente prevista en el programa. Este día, el Orfeó no interpretó la obra de Millet, pero una parte del público sí. Entre los varios detenidos estaba el futuro presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, que a pesar de no ser el Palau, era uno de los organizadores de la protesta, fue sometido a un consejo de guerra y fue a la cárcel.
 
La obra, a capella y cuatro voces, se encuentra en tonalidad mayor, lo que la convierte en un canto de optimismo en oposición a la pesada melodía menor de Els Segadors. Este es un punto de anclaje para dar un mensaje de esperanza y lozanía a un pueblo que sufre. La pieza alterna fragmentos homofónicos y otros polifónicos, con una escritura muy minuciosa y atenta a las necesidades del cantante que siempre se ha interpretado por parte de cantantes profesionales o semiprofesionales.
 
Los detractores de la propuesta argumentan que es una obra mucho más sofisticada que Els Segadors, que se puede cantar a una sola voz. Pero, precisamente, la fuerza de El Cant de la Senyera radica en la contraposición de voces y en la riqueza armónica, y, al mismo tiempo, nos hace plantear si será fácil de cantar por el pueblo sin conocimientos musicales ni un acercamiento cuidadoso al poema de Maragall.
 
Los promotores de la idea tienen la solución: que sea obligatoria en todas las escuelas en las festividades y sea troncal en la materia de música, y que se pongan a disposición profesores de canto coral especializados en diversos centros de enseñanza del país. Para los universitarios, las horas que se invertirán se convalidarán en créditos, favoreciendo la inmersión lingüística, "eso que algunos llaman adoctrinamiento". "Vamos, hermanos, al viento la deshacemos / en señal de libertad"!.
 

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