Recomendaciones

Música y literatura en la música vocal. Nänie: de Schiller a Brahms

Jueves 9 Enero 2020

La relación entre música y literatura se puede abordar desde muchos puntos de vista, uno de los más evidentes y que con más frecuencia se trata es el de la música vocal. Este tipo de música permite poner en paralelo dos artes que son lineales y que, por tanto, necesitan desplegarse en el tiempo. Así pues, este tipo de música es necesariamente un arte interdisciplinario: pone en relación dos artes que interactúan y se atribuyen mutuamente nuevos matices, se otorgan nuevas capas de interpretación y se moldean para encajar una con la otra.

Más allá de teorizar de manera abstracta esta relación, podemos ligar las teorías interdisciplinares con un caso práctico como podría ser Nänie, una obra musical - para coro mixto y orquesta - compuesta a partir de un poema romántico. De qué manera la música se hace transmisora del sentido del texto? Como se desnaturaliza el poema de Schiller para convertirse en letra de Brahms? Podemos seguir hablando de música y literatura por separado en un caso como éste o la obra las fusiona y sólo pueden entenderse conjuntamente?

Isaiah Berlín, The Roots of Romanticism, califica Schiller como romántico moderado - junto con Kant y Fichte - y como oposición a los románticos desenfrenados los que acabó desembocando este movimiento. Apunta que, según el escritor alemán, «lo único que hace el hombre al hombre es su capacidad de elevarse por encima de la naturaleza, de modelarla de explotarla y de subyugarla a su preciosa, libre y moralmente encausada voluntad»: el autor se refiere constantemente a múltiples libertades.

Es a partir de esta libertad que el autor construye su concepto de tragedia, que no es una simple observación del sufrimiento; lo realmente trágico es la resistencia del hombre a lo que lo oprime, el desafío en nombre de algún ideal con el que se ha comprometido. Así, el objetivo del arte debería consistir en representar a los hombres conduciendo «de la manera más humana posible [...] La naturaleza es indiferente al hombre, es amoral y nos destruye a todos de la manera más despiadada y horrible ».

Hay que tener presente la doctrina central del escritor para entender mejor un poema que, de hecho, es un canto fúnebre; la transcripción musical que hace Brahms la dedica precisamente a su difunto amigo y pintor Anselm Feuerbach. Entre los compases de esta obra podremos vislumbrar por un lado la lamentación y por otro la búsqueda de un consuelo: hay una parte de tristeza, de llanto, de rabia incluso pero también hay resignación, de conciencia de una finitud o de conciencia de la grandiosidad de la naturaleza.

Por lo tanto, si nos preguntamos de qué manera la música se hace transmisora del sentido del texto, Rossana Dalmonte a «El concepto de expansión en las teorías relativas a las relaciones entre música y poesía» defiende la musicalización de un poema por parte de un músico como una expansión de sus componentes sonoros y rítmicos, de modo que la música no sólo se hace transmisora del sentido del texto sino que explora los límites de su significación dando valor a la no-significación, aquellos elementos que conforman la estructura, la forma del poema y que, en última instancia, sirven de material musical al compositor.

Si, por otra parte, nos planteamos como se desnaturaliza el poema de Schiller para convertirse en letra de Brahms, podemos encontrar respuesta al artículo de Nicolas Ruwet «fonctions de la parole dans la musique vocale», pero hay que tener en cuenta el hecho de que la traducción artística de un lenguaje disciplinario a otro conlleva necesariamente esta transformación: es la reinterpretación de una obra literaria que se convierte en una obra musical pero en ningún caso desaparece. Como apunta el teórico, un mismo texto puede ser musicado de diferentes maneras y cada forma es significativa (del mismo modo que una misma melodía se puede interpretar con textos diferentes).

A la pregunta «Podemos seguir hablando de música y literatura por separado en un caso como éste o la obra las fusiona y sólo pueden entenderse conjuntamente?», hay una idea base en los teóricos anteriores y es que el resultado de la unión entre música y literatura genera un resultado que es mucho más que una suma. Lo que aporta una y la otra se multiplica, por lo que no podemos seguir hablando de música y literatura por separado, sino que hay que entenderlas como constituyentes de un todo que es la consecuencia de su complementariedad.

Como recoge Isaiah Berlin, Schiller considera que «si el hombre es libre, no debe ser simplemente para cumplir con su deber, sino para escoger entre darle lugar a la naturaleza o cumplir libremente con su deber». Por eso su poema recoge en primer lugar la historia de Orfeo y Euridice, porque es la lucha de la libertad del hombre (la de escoger no rendirse por una muerte injusta) contra la naturaleza implacable: «Un solo golpe enterneció el amor el señor de las sombras, / y aun así, en el umbral mismo aunque exigió, severo, que se le volviera el regalo. »

Sólo lo que es vulgar y común baja a los infiernos con silencio - «Lo que es vulgar y común baja a los infiernos en silencio.» -, los héroes (como el amigo de Brahms, Anselm Feuerbach) bajarán allí (porque deben bajar todos, también los que son bellos y perfectos) con un canto fúnebre como este Nänie. Desde el espíritu más romántico, tan Schiller como Brahms afrontan la muerte con una tristeza orgullosa, una resignación agitada, una conciencia de la grandiosidad de una naturaleza imperdonable.


Caspar David Friedrich, Caminante sobre un mar de nuves, El soñador

Mas sobre el tema: literatura , brahms , schiller , Nänie
Últimas noticias