Cámara

Maratón Beethoven de éxito en el Auditori

Lunes 20 Enero 2020

Es bien sabido que el 2020 es el año de una efeméride colosal en todo el mundo: celebramos el 250º aniversario del nacimiento de Beethoven, uno de los genios más imponentes de la historia del arte. Barcelona ha optado por hacer actos de celebración de altísimos vuelos, que han empezado justo al comenzar el año, con una intensa y maravillosa maratón de música de cámara del genio de Bonn, en L’Auditori. Fue a cargo de los mejores intérpretes catalanes de la escena actual y fue un éxito rotundo.
 

 L’Auditori ha decidido apostar muy fuerte por el año Beethoven, ya que la maratón comenzó un sábado a las 10 de la mañana y terminó pasada la medianoche. No incluía la totalidad de la música de cámara de Beethoven —debería sido necesario el fin de semana entero para hacerla—, sino sólo la producción para piano y otros instrumentos. Pero la espectacularidad del proyecto no se acababa en la idea de la maratón, sino que se añadía el hecho de que todos los conciertos eran gratuitos. Fue como una carrera de relevos, en la que el público entraba y salía, de manera ordenada, pero con cierta libertad.
Pudimos escuchar formaciones estables como el Trío Ludwig, el Trío Arriaga y el Trío Fortuny, y otros músicos de la relevancia de Vera Martínez MehnerDaniel Ligorio o Enrique Bagaría. Todos ellos hicieron unas interpretaciones excelentes de los tríos para piano, las sonatas para violín, y las sonatas para violonchelo. El Trío Ludwig, formado por los hermanos Abel y Arnau Tomás y la pianista coreana Hyo-Sun Lim, exhibió un nivel excelente y en cada concierto muestran una progresión en la interpretación de la cámara para piano. Las sonatas para piano las oímos en tres conciertos diferentes, por los hermanos Vera y Claudio Martínez Mehner, por Miguel Colom y Víctor del Valle, y por Josep Colomé y Enrique Bagaría. Las sonatas para violonchelo se oyeron en dos conciertos, interpretadas por Daniel Claret y Alex Ramírez, y por Arnau Tomás y Kennedy Moretti.
La experiencia fue totalmente inmersiva —14 horas de música en 9 conciertos—, en el marco de la Sala Oriol Martorell, la sala de la cámara de L’Auditori, donde la música intimista se hace tan acogedora. Y también fue un escaparate para hacer aún más visible la valía de los intérpretes de nuestro país, en unas interpretaciones de primera división que no tienen nada que envidiar a los mejores intérpretes internacionales. La música de cámara de Beethoven necesita primeras espadas, por la dificultad técnica, y para hacer llegar la intensidad expresiva de su música, y todos los intérpretes que pasaron por L’Auditori lo eran.
El público respondió con entusiasmo, y la gratuidad hizo que se acercaran personas que no van habitualmente a conciertos. Aún así, y siendo que la gente podía entrar y salir de la sala en medio de un concierto, el respeto y el silencio fueron bastante absolutos.

Foto: Cartel del Festival Beethoven250 de Fèlix Serrano.
 

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